Un proyecto que añade un enfoque distinto sin repetir los anteriores.
El panel de soporte existente acumulaba capas de información que dificultaban la localización de incidencias recurrentes. Los restauradores y ebanistas que colaboran con el taller necesitaban un sistema claro para registrar el estado de cada marco, desde el perfilado hasta el pulido final. El objetivo era reorganizar los datos sin añadir complejidad.
Se optó por una estructura basada en fases del proceso de carpintería: recepción de la madera, corte y ranurado, ensamblaje con cola de milano, y acabado con aceites minerales. Cada fase agrupa las incidencias típicas —humedad en pino, desajuste en castaño, porosidad en el pulido— y permite asignar prioridades según el tipo de madera.
Se rediseñó la vista principal con tarjetas por fase, cada una con indicadores de estado (pendiente, en proceso, completado). Los campos de registro se limitaron a datos esenciales: tipo de madera, perfil del marco, tipo de junta, y observaciones de humedad. Se eliminaron filtros redundantes y se añadió un buscador por número de lote. La migración de datos históricos se realizó durante tres fines de semana para no interrumpir el trabajo en taller.
El tiempo medio para localizar una incidencia se redujo a la mitad. Los operarios reportan menos pasos para actualizar el estado de un marco. El panel se usa como referencia diaria antes de comenzar el perfilado y ranurado. La estructura por fases se ha adoptado también para el registro de pedidos de madera.